A Liberdade, a cultura, a democracia e a justiça social são as nossas paixões.
Mientras en Portugal se vivía el “verão quente de 1975” -la época más convulsa de la Revolução dos Cravos, con una fuerte actividad en la ocupación de latifundios por parte de los jornaleros, así como nacionalización de las grandes empresas industriales y de servicios-, en España sufríamos los últimos meses del franquismo. Éste no fue descabalgado por un golpe militar-popular como en nuestra vecina Portugal, sino por la muerte física del dictador, a lo que seguiría un acuerdo pactado, una transición “palaciega”, si bien al final para ambos países con el mismo resultado: instauración de la democracia liberal, tan alejada de los planteamientos del Proceso Revolucionario en Curso (PREC) portugués como de los sueños de la izquierda utópica española, donde se situaba incluso el Partido Socialista.