Tempos de crise, tempos de revolta contra os silêncios instalados: um rápido olhar sobre o capitalismo moderno, por Júlio Marques Mota

(Continuação)

 

Três anos de crise ou de escalada na crise mostram-nos que estes dirigentes são ao mesmo tempo os responsáveis pelo modelo de sociedade em que tudo o que se está a passar surge como consequência lógica do próprio modelo escolhido e sistematicamente imposto, também. Veja-se o exemplo anterior das vendas a descoberto veja-se ainda uma outra versão mais poderosa ainda os CDS que têm a mesma função, veja-se ou lembre-se também a montagem financeira feita há dois anos em torno da Volkswagen, por jogos violentos traçados e travados nos mercados de produtos derivados, relembre-se o suicídio de Adolf Merckle, o patrão dos medicamentos genéricos na Europa, que neste jogo da Volkswagen jogou do lado errado à escala dos milhões que perdeu contra a família proprietária da Porsche, relembremos o que de Adolf Merckle nos disse o Financial Times:

 

The story of his downfall is a tale of our times. It involves an entrepreneur who by last year had come to be worth an estimated $9.2bn (£6.1bn, €6.8bn) after building an empire of 120 companies over four decades. The businesses together produced some €38bn in annual revenues but were supported by interlocked, credit-fuelled transactions. Merckle was nothing if not a risk-taker.

 

Uma história do nosso tempo, de um tempo em que os políticos são vítimas também dos vendavais que autorizam e que os força depois a dançarem ao som da música que não encomendaram e da dança que também não aprenderam bem. Neste universo neoliberal tudo passou a ser permitido, como se Deus não existisse, para lembrar Crime e Castigo. Lembremo-nos de Passo Coelho e de Sócrates, lembremo-nos do famoso PEC IV que levou à queda do PS, lembremo-nos do modo obscuro em que foi aprovado esse PEC IV em Bruxelas, na ignorância suposta do partido maioritário da oposição, lembremo-nos de que era tudo mentira, ou não era, lembremo-nos de que terá havido antes uma conversa telefónica com o menino de Massamá, para usar a expressão criada por Pulido Valente, transformado depois em primeiro-ministro. Lembremo-nos que os dois se apresentam no mesmo dia a dar contas, a receber contas das Instituições Europeias para quem o PEC IV era para cumprir, mesmo quando já havia uma moção de censura sobre o Governo na Assembleia. Neste universo neoliberal em que tudo é permitido, nesta pantomina à Democracia, os Estados estão a ficar prisioneiros, os programas de política que levaram os partidos ao poder esfumam-se e o que resta para fazer é o que os mercados anunciam a cada variação das suas antecipações. De Democracia, assim, nem rasto, mas apenas o que os italianos chama de equivalência funcional do fascismo.


Dúvidas de tudo isto? De Espanha, relembremo-lo, não vem nem bom vento nem bom casamento. Do vento suão estavam conversados. Dos casamentos estavam agora a ver o Passos Coelho a querer correr a ver quem chega primeiro à revisão constitucional para aí colocar o que os mercados agora desejam que assim seja. A música deve ser tocada mas quem escolhe a partitura e os músicos é quem a paga, relembra-nos Stiglitz, num texto que aqui se reproduziu e quem é que tem estado a pagar?

 

Como ilustração do texto que se acaba de ler, reproduzimos aqui grande parte da entrevista dada esta semana ao El País, por Manuel Chaves, Presidente do PSOE, em que claramente se mostra tudo o que temos vindo a afirmar. Defende este o seu camarada Zapatero mas claramente deixa a entender que a própria reforma constitucional exigida por Zapatero é mais uma concessão aos mercados financeiros que devem ser acalmados.

Nesta entrevista se diz:

 

Pergunta. Algunos dicen que hay dos Zapateros distintos.


Resposta. Hay un único Zapatero con dos situaciones distintas. Su primera legislatura estuvo marcada por una política de vanguardia en los derechos sociales y civiles en Europa, y eso va a quedar ahí. Está pendiente de análisis la segunda, marcada por una crisis sin precedentes, que ha llevado a tomar medidas impensables y ha provocado incomodidad en el PSOE cuando se ha visto que parte de nuestro electorado no las ha asumido.

 

 

Há dois Zapateros, um, o primeiro que toca a música para a qual o povo o elegeu e o segundo, este, toca a música que os mercados lhe exigem que toque, a confirmar o que temos vindo a expor ao longo de vários e múltiplos textos. A isto não podemos chamar Democracia, claramente.

 

 

 

Depois da entrevista a Manuel Chaves leia-se igualmente um pequeno texto publicado em El País de alguém que nos parece bem um dos Indignado de Espanha por contra-ponto aos resignados de Portugal.

 

Entrevista:

 

 

A Manuel Chaves (Ceuta, 1945), como a todo el Gobierno con la excepción de Elena Salgado, le sorprendió la decisión de José Luis Rodríguez Zapatero de reformar la Constitución para introducir la estabilidad presupuestaria. Chaves entiende que es difícil explicar esa medida cuando falta menos de un mes para disolver las Cámaras. Pero está convencido de su necesidad.

 

Pregunta. Cuando escuchó a Zapatero anunciar la reforma constitucional, ¿pensó que la situación económica era mucho peor de lo que todos creían?

 

 

Respuesta. Sabía que la situación era muy difícil. El presidente nos había adelantado que en el debate iba a anunciar medidas muy importantes, y lo hizo con la reforma constitucional para limitar el techo de gasto. A partir de ahí, considero que es una medida necesaria y que se justifica por la situación económica excepcional que vivimos.

 

 

P. Pero una reforma que no se va a aplicar hasta dentro de nueve años ¿no podía esperar unos meses a que se celebraran las elecciones?

 

R. Sé que es una medida dura, difícil de explicar cuando faltan días para la disolución del Parlamento. Pero era absolutamente necesario enviar un mensaje de tranquilidad a los mercados y a los inversores con los que estamos endeudados, teniendo en cuenta que España tiene deuda a largo plazo.

 

P. En su propio partido se han levantado voces críticas por plantearla tan repentinamente y tramitarla con urgencia.

 

R. Lo más discutible es la urgencia de la medida. Pero hay que entender que vivimos una situación inédita que requiere medidas excepcionales.

 

P. Algunos en su partido la califican de medida de derechas.

 

 

R. No hay que caer en el dogmatismo. Si no impide ni recorta las políticas sociales y respeta la autonomía financiera, no deberíamos preocuparnos.

 

P. Hace unos meses, el Gobierno rechazó expresamente esta medida. ¿Por qué ahora?

 

R. La situación de los mercados es tan cambiante que nadie puede decir que no vaya a adoptar una medida. No estaba prevista hace un mes. Tampoco la subida de la prima de riesgo. Tomar medidas de envergadura cuando se van a disolver las Cortes es lo más complicado, a no ser que se tomen con consenso. Hay que tratar de ampliarlo más allá del Partido Popular.

 

P. ¿No ha habido un choque de intereses entre el presidente del Gobierno y el candidato?

 

R. Coinciden en lo fundamental entre ellos, en que hay que hacer todo lo posible para que los mercados no nos vuelvan a situar en posiciones difíciles. El candidato es el más interesado en que se recupere la economía.

P. ¿Gobiernan los partidos o los mercados financieros?

 

R. Los que dicen que los mercados mandan demasiado e incluso sobre los Gobiernos tienen algo de razón. Es una sensación generalizada. El gran reto de la izquierda europea es la reforma de los mercados. Tiene que regularlos, porque la desregulación es la que ha conducido al poder excesivo de los fondos de inversión y los bancos, con poco contrapeso de los Gobiernos. Hay que gravar las transacciones financieras y reformar las instituciones internacionales, empezando por las agencias de calificación.

 

P. ¿Lo veremos o nos tenemos que acostumbrar a la permanente convulsión?

 

R. Si la izquierda europea no adopta una estrategia en el plazo de cuatro años, habrá perdido toda su credibilidad. La reforma de los mercados es el principal reto que le queda a la izquierda.

 

P. ¿Qué opina de celebrar un referéndum?

 

 

R. Desde el punto de vista constitucional no es necesario. Además, ¿habría gran participación en un referéndum sobre la limitación del techo de gasto? Ante la situación que vivimos, ¿por qué los parlamentarios no asumen su responsabilidad ante la ciudadanía? Es lo que debemos hacer en estos momentos.

 

 

P. ¿Cree que debe retomarse el impuesto de Patrimonio?

 

R. Apoyo la propuesta de Alfredo [Pérez Rubalcaba] de recuperar el impuesto de Patrimonio y de aplicar un impuesto sobre las grandes fortunas del país. Además de justo, es positivo en la lucha contra el déficit.

 

P. ¿Sobran las Diputaciones?

 

R. O se transforman radicalmente o mueren. La propuesta de Rubalcaba es razonable, en la dirección de una transformación intensa para que sean menos caras y más eficaces.

 

P. El PP dice que el PSOE quiere eliminar ahora las diputaciones porque ha perdido el control de muchas tras el 22-M.

 

R. La crítica puede tener cierto fundamento, pero también es verdad que antes no existía una crisis tan grave y que exige tomar medidas drásticas de austeridad.

 

P. ¿No cree que el problema de Rubalcaba es que, a cada propuesta que hace, el PP le pregunta por qué no lo hizo en el Gobierno?

 

R. Es un reproche demagógico. Rubalcaba plantea propuestas para los próximos cuatro años. Estos años se han aprobado reformas y, si Zapatero no las hubiera puesto en marcha, Rubalcaba no hubiera podido anunciar nuevas medidas.

 

P. La vicepresidenta Elena Salgado y usted han abierto la puerta a no volver a presentarse. ¿No suena a desbandada?

 

R. Me arrepiento de la reflexión que hice, porque se ha prestado a ser manipulada.

 

P. Griñán le ha ofrecido ser diputado por Cádiz. ¿Acepta?

 

R. Tengo fuerza para llevar a cabo lo que me quieran encomendar. Ese no es el problema.

 

P. ¿Cuál es?

 

R. Hay que dar paso a otros compañeros. La decisión la adoptaré en septiembre.

 

P. Algunos dicen que hay dos Zapateros distintos.

 

R. Hay un único Zapatero con dos situaciones distintas. Su primera legislatura estuvo marcada por una política de vanguardia en los derechos sociales y civiles en Europa, y eso va a quedar ahí. Está pendiente de análisis la segunda, marcada por una crisis sin precedentes, que ha llevado a tomar medidas impensables y ha provocado incomodidad en el PSOE cuando se ha visto que parte de nuestro electorado no las ha asumido.

 

P. ¿Van a poder recuperar el electorado perdido?

 

R. Requiere tiempo. Pero las medidas que ha adoptado Zapatero son valientes, pero que las tiene que tomar un gobernante si se quiere calificar como tal.

 

 

P. ¿Es esta una legislatura frustrada para el PSOE?

 

R. Nadie había previsto una crisis como esta. Ha sido duro, pero los ciudadanos nos han elegido para tomar medidas contra ella. Y lo que nos queda es demostrar liderazgo en momentos difíciles. Sé que es difícil ganar unas elecciones con cinco millones de parados y convencer de que las reformas son necesarias para crear empleo. Pero con el PP la situación será mucho peor cuando, además, nadie conoce sus propuestas.

 

P. ¿Cuál ha sido el peor momento de este Gobierno?

 

R. La reforma laboral y la de las pensiones.

 

(Continua)

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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