Memorias de un extranjero extravagante – 56– por Raúl Iturra

(Continuação)

 

Las casas están construidas en adobe. Huilquilemu en mapudungún también significa también adobe. Las casas están construidas en ese material, que los arquitectos no gustan de usar. Craso error. Porque al contrario de lo que la mayoría de las personas creen, el adobe como material constructivo no está obsoleto. “Existe un número no menor de inmuebles que están estructurados en este material, los cuales son una muestra viva de que, evaluando sus restricciones y consideraciones específicas, se le puede considerar como un material vigente, ya que aún se encuentra en servicio”, dice el constructor civil Francisco Prado García, académico de la Escuela de Construcción de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Los materiales no son malos en sí, sino que poseen determinadas prestaciones para el uso que se les va a destinar, frente a lo cual debemos tener los ojos bien abiertos.

 

Nuestro trabajo era entender lo que era o socialismo sin revolución, como había sido en Rusia en 1917, que mudó, como expresión adjetiva,  de la noche para la mañana en una República Bolchevique[1], después de una cruenta guerra civil, que puso a Vladimir Lenin en el poder y a Alexander Kerensky[2], el primer presidente de la Duma o parlamento ruso, en el exilio. Nuestro entendimiento del socialismo estaba lejos de estar acabado.

No era esta revolución lo que Allende pretendía, al contrario, quería la igualdad. Parecía ser imposible. Las mismas medidas para fomentarlas, dividían al pueblo entre los que querían más, y los que luchaban por la igualdad soñada. Para que esa igualdad fuera posible, era necesario retirar de la propiedad de los que más tenían, bienes que ostentaban riqueza y repartirlos con los que nada tenían o tenían solo medios de subsistencia, resultado del trabajo de toda la familia: Eran los llamados proletarios: en la antigua Roma, ciudadano pobre que únicamente con su prole podía servir al Estado.  Hoy en día se dice de quien carece de bienes y solamente estaba comprendido en las listas vecinales por su persona y prole.

 

 Es verdad que era importante saber las técnicas del cultivo de la tierra, para lo que era necesario entender el sistema de división en clases sociales del país que buscaba esa igualdad. Por algún punto había que comenzar. El que encontramos fue la metodología de alfabetización de Paulo Freire, teoría que con Nilsa Tapia y Blanca Iturra, trabajábamos todas las mañanas en la Universidad y en las tardes, en las casas de nuestras estudiantes. Servía también para observar sus formas de vida. Más tarde en la vida, Blanca Iturra se habilitó en los Diplomas de Salud Mental y Psiquiatría, como también en Violencia intrafamiliar y maltrato Infantil, en la Universidad del Maule, siendo su orientador nuestro amigo Martín Cordero, con quién compartimos el exilio en Gran Bretaña, habiendo examinado analíticamente al viejo dictador y lo encontró apto para ser llevado al tribunal y ser juzgado por los delitos cometidos, especialmente en la operación Cóndor, Sirvió para profundizar su saber  en lo aprendido en nuestros trabajos, como en la Coordinación del Servicio Hospitalar.  Blanca Iturra ha sido la, coordinadora del Programa de Reparación y Ayuda Integral en Salud y Derechos (PRAIS).[3]

 

La coordinadora regional de PRAIS, Blanca Iturra, explicó que el programa trata de resolver lo que dañó el Estado, en la época del régimen militar  Las personas que cuentan con los beneficios del programa son: ex detenidos y torturados; exiliados y retornados; casos especiales de derechos humanos; y familiares de los antes nombrados.

PRAIS, se respalda en
la ley 19.980, pero ha sido el Ministerio de Salud el que ha tomado la responsabilidad sobre el programa. Las leyes de reparación han pasado por el Congreso, y de ahí se complementan los beneficios, pero los beneficios de reparación nacieron de una inquietud de los gobiernos democráticos.”

El programa en la región existe desde 1993 y desde el 2005 están instalados en un establecimiento especial para ellos. Antes sólo se encontraban en los hospitales de Curicó, Talca y Linares.

 

La Villa de Huilquilemu, concepto de la lengua mapudungun o la lengua de la tierra en castellano, hablada por la Nación Mapuche, está situada en la Comuna de Talca. Nuestro Rector, Hernán Correa de la Cerda, Ministro de la Corte de Apelaciones de Talca, ese grande amigo mío que me recibió como  un rey, me trató como un príncipe, me salvó la vida como Don Carlos,  quería también  salvar lo que quedaba de la agricultura antigua. Los tiempos que habían cambiado, no solo por la UP, principalmente por haber instrumentos agrícolas que ya no se usaban.

 

Me solicitó que organizara un equipo y diseñara un plan, para investigar en las haciendas reformadas y recogiera los viejos artefactos de labranza. Con todo cariño le dije que sí y busqué personas. Estaba muy ocupado con mis trabajos  de la escuela campesina, pero sabía quién podía hacer el trabajo en colaboración institucional. Tracé un plano, convidé a los que se pudieran interesar y durante un año trabajaron en organizar una colección de ejemplares de instrumentos antiguos, los pulieran, investigaron la fecha de su fabricación,  los fecharon en cada uno de ellos, indicando el lugar de procedencia y su uso.

 

Es así que ahora se podía decir: en Huilquilemu, hay un bosque de zorzales, casas de adobe y también un museo de artefactos de la agricultura antigua. Solicité colaboración a una Decoradora de Interiores de la Universidad de Chile de Santiago, al experto en folklore de la Universidad de Chile, sede Talca y colegas de otras universidades, para organizar el museo requerido por nuestro Rector. Fue una fiesta. Dentro de las antiguas casas de lo que había sido la hacienda Huiquilemu, ese bosque de zorzales, ese  concepto en mapundungun, lugar de adobe, con santa paciencia reconstruyeron los artefactos más complicados y, una vez inaugurado, tuvieron la paciencia de ir, ya sin remuneración, para explicar el objetivo de los artefactos. Ha sido la mejor obra que he visto hacer a la Diseñadora, que siente el orgullo de una obra cierta y acabada. He tratado de exhibir los artefactos como imágenes en este libro, pero un no resuelto problema de mi computador, no lo permite.

 

Este es el frontis del museo, que hoy en día dedica también sus actividades a la artesanía, motivo del aviso colocado en la antigua casa colonial. Para quién quiera ver los instrumentos, puede presionar la ligación que un técnico en informática ha creado para mi libro y así facilitar la  visual de los instrumentos.

 

 Los utensilios recuperados a  la historia y que están dentro del museo, pueden verse en la siguiente ligación 

http://www.google.pt/search?q=museo+de+Huilquilemu&um=1&hl=pt-PT&rlz=1W1ADFA_ptPTPT443&bav=on.2,or.r_gc.r_pw.,cf.osb&biw=1024&bih=571&wrapid=tlif132688923493711&ie=UTF8&tbm=isch&source=og&sa=N&tab=wi&ei=f7oWT5uLEYOp8QPAk4yBAw

El orgullo de la diseñadora es tan grande, que en los tiempos que va a Chile, visita su museo, en donde introdujo a su futuro marido, un colega mío de la Universidad de Cambridge, con quién vivía feliz.

Tanto, para el museo da Decoradora y su familia, que también hacía el viaje como si fuera visitar un santuario. Huilquilemu ganó en prestigio y ella, en orgullo de su obra, como dicen sus hijas y sus nietos. Y narro yo.

 

 

 

 


[1] Sistema político instaurado en Rusia por la revolución de 1917 que, basado en el marxismo-leninismo, establece el colectivismo mediante la dictadura del proletariado, o  doctrina defensora de tal sistema. Rusia toda era propiedad de los zares  Romanó, que la arrendaban  al pueblo, quién pagaba por el uso de la tierra, la mitad de la cosecha.

[2] Aleksandr Fiódorovich Kérenski (en ruso: Алекса́ндр Фёдорович Ке́ренский) (Simbirsk, 20 de abriljul./ 2 de mayo de 1881greg.Nueva York, 11 de junio de 1970), político social-revolucionario, abogado de profesión, fue un líder revolucionario ruso que desempeñó un papel primordial en el derrocamiento del régimen zarista en Rusia. Fue el segundo primer ministro del gobierno provisional instaurado tras la Revolución de Febrero. Fue capaz de hacer fracasar el golpe de Kornílov, pero no pudo evitar la Revolución de Octubre en la que los bolcheviques tomaron el poder.

 

[3] El Programa de Reparación y Ayuda Integral en Salud y Derechos, PRAIS, es un programa nacional de reparación del Ministerio de Salud, que nació en la década de los ’90, en los primeros años de la democracia.

 

(Continua)

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