En marzo de 1813, desembarcan las tropas de expedición enviadas por el Virreinato del Perú, a cargo del Brigadier Antonio Pareja, con el objetivo de sofocar la emancipación de Chile. Carrera asumió como General en Jefe del Ejército y combatió en Yerbas Buenas, San Carlos y Talcahuano. Las primeras batallas aunque celebradas como victorias en la capital, resultaban ser de incierto resultado; el gran grueso del ejército carecía de la misma experiencia que Carrera en batalla, siendo las deserciones y errores tácticos (y hasta vergonzosos) más comunes de lo que se podrían esperar.
Luego de la llegada de las tropas de Gabino Gaínza, Carrera puso en sitio la ciudad de Chillán (véase Sitio de Chillán), de la cual se tuvo que retirar por no contar con los medios adecuados.
En enero de 1814 le sucede en el mando del Ejército el Brigadier Bernardo O’Higgins, victorioso en las batallas de El Roble, el Quilo y Membrillar. Una vez entregado el mando en Concepción, al dirigirse a Santiago es hecho prisionero por los españoles, pero logra fugarse.
El 23 de julio de 1814 encabeza con el presbítero Julián Uribe una revuelta que depone al Director Supremo, Francisco de la Lastra de la Sotta e instala una junta de gobierno con él como presidente. Sin embargo parte del gobierno civil escapa al sur y, en un cabildo abierto en Talca pide a O’Higgins que restaure el gobierno representativo. En consecuencia su hermano Luis enfrenta a O’Higgins en el combate de Las Tres Acequias, derrotándolo con una hábil estratagema defensiva. El desembarco del Brigadier Mariano Osorio enviado por el Virrey del Perú para sofocar nuevamente la independencia de Chile, los obliga a unir fuerzas, pero la falta de materiales de guerra y la celeridad de Osorio, desembocan en el Desastre de Rancagua, donde son batidas las fuerzas patriotas encabezadas por O’Higgins. José Miguel Carrera y sus hermanos emigraron a Mendoza junto a muchas familias patriotas de Santiago. Él se encontraba en la retaguardia para proteger a la multitud que huía, enfrentándose con las tropas realistas en plena cordillera, en la denominada Batalla de los Papeles (el 11 de octubre de 1814). Llega a Argentina donde sólo logra enemistarse con el gobernador, siendo luego aprisionado y fusilado.
Estos son los antecedentes remotos del Combate Naval de Iquique. Remotos, porque desde el primer día, cuándo Chile fue declarado República en la batalla final de Maipú. La Batalla de Maipú fue un enfrentamiento armado que tuvo lugar el 5 de abril de 1818, en el valle del Maipo, cercano a Santiago de Chile, entre las fuerzas patriotas revolucionarias conformadas por argentinos y chilenos contra los realistas, el cual decidió en gran parte la independencia del Cono Sur. Fue así que Chile quedó libre, finalmente. Mis fuentes son mis estudios de la Historia de Chile, los autores citados antes y los libros de mi Profesor de Historia Constitucional, Jaime Eyzaguirre, analizado en otros ensayos míos.
Chile no tuvo paz, por los debates políticos, la disputa por la protección del pueblo, que votaba por quién estuviera más con ellos y los desencuentros de los varios partidos políticos que querían ganar el poder. Como he dicho antes, había varios partidos, siendo los pelucones o pro monarquía, y los pipiolos, o pro pueblo, los que más competían como refiere Benjamín Vicuña Mackena en su abundante obra sobre la historia de Chile. Para este texto, la que más interesa es: El álbum de la gloria de Chile. Homenaje al Ejército y Armada de Chile en la memoria de sus más ilustres marinos y soldados muertos por la patria en la Guerra del Pacífico (Tomo I en 1883 y II en 1885), editado el original en la, Volumen I en 1883 e II, en 1885 Imprenta Cervantes el Original, Madrid, durante su destierro, y por la Imprenta Universitaria, en la actualidad). Textos fuente de lo que escribo.
Consta que el Emperador del Brasil, Pedro II de Bragança, liberto de Portugal desde 1824, anunció a Chile que Perú y Bolivia preparaban una guerra contra Chile. Ese Chile que, en los agradecidos días de Pedro II, tuvo que correr para organizar una escuadra que defendiera el litoral y transportara tropa para el Norte que tenía por límite la Provincia de Antofagasta, salida al mar de la República del Altiplano, y Arica, perteneciente a la República del Perú que en 1819, los ejércitos de Chile al mando del Brigadier Bernardo O’Higgins, y los de Argentina, comandados por el General José de San Martín, ayudaran a libertar. Hechos que no obstaran a una primera guerra en 1939, entre Perú y Bolivia, que O´Higgins sin mando no podía evitar, y su sucesor, el General Ramón Freire, supo luchar y ganar.
Chile vivía de las ventas del Nitrato de Chile para los países europeos. Minas que quedaban en la provincia chilena de Arica, ciudad limítrofe con los países del Norte mencionados, que querían esa entrada de oro, para ellos. El Almirante de la pequeña Armada Chilena, el Almirante Manuel Blanco Encalada, libertador de Chile, quién ganara la primera guerra contra el Perú y Bolivia, o Confederación Perú-Boliviana, y mandó a correr sus escasos botes, que denominaban barcos, para defender las minas desde el Puerto de Iquique. La suerte fue que los chilenos, advertidos por Pedro II, supieron llegar antes que el ejército de las Repúblicas autónomas del Perú y Bolivia. El Presidente de Chile, Aníbal Pinto, solicitó poderes especiales, para orientar la guerra, al Congreso de Chile. Mandó al Almirante Blanco Encalada a correr en la Corbeta, irónicamente adquirida durante la guerra contra la Confederación mencionada, para defender el Puerto de Iquique, puerto de entrada para las minas si eran atacados por el mar, como ya sabían los chilenos gracias a Pedro de Bragança. Blanco Encalada, de cuyo tetra nieto soy padrino, no tenía mucha experiencia en batallas marítimas. Mandó llamar al Capitán de Corbeta Arturo Prat Chacón, y le ordenó que defendiera con dientes y uñas la entrada de los peruanos en Iquique. Agustín Arturo Prat Chacón (Hacienda San Agustín de Puñual, Ninhue, Chile, 3 de abril de 1848, – Iquique,1 21 de mayo de 1879) marino, militar y abogado chileno. Es considerado en Chile como su máximo héroe naval. Hijo de Agustín Prat del Barril y Rosario Chacón Barrios. Participó durante la Guerra contra España (1865-1871) en varias batallas navales importantes, incluyendo el Combate Naval de Papudo en 1865, en el cual fue capturada la goleta Covadonga.
Durante la Guerra del Pacífico comandó la Esmeralda en el Combate Naval de Iquique .
Lo acompañaba su segundo oficial, Ignacio Serrano Montaner, tío bisabuelo de mis hijas, por parte de su madre, mi mujer. Gloria González Castillo, en consecuencia, tío de mi suegra Amanda Ester Castillo Serrano.
Ignacio Serrano Montaner (*Melipilla, Chile, 1846 – † a bordo del monitor Huáscar en Iquique, Perú, 21 de mayo de 1879), marino chileno. Hermano de Ramón Serrano Montaner.
(Conclui amanhã)
