4. Conclusión.
Habría aún muchas cosas para decir y colocar como base para entender la palabra masculinidad, sobre la cual he hablado a lo largo de estas páginas. El único en definir el concepto como tal, es Sigmund Freud[47]. O, no bien el concepto, como la idea de la atracción de un ser humano con características simbólicas masculinas por otro ser humano con características simbólicas denominadas femeninas. Es lo que el autor hace en la medida de que habla de la bisexualidad y de los sentimientos bisexuales que parece que todos tenemos, incluyendo personas de otras civilizaciones, como él estudió en su Totem and taboo de 1919[48]. En su ensayo de 1905, especialmente apartado 4[49], que el denomina The differentiation between men and women, hace una descripción biológica y, especialmente, cultural, de lo que se espera que hagan los seres humanos. Todos sabemos ya que Freud no fue capaz de estudiar niños, a pesar de lo cual es en la base de lo que el piensa y ve, que comienza su teoría sobre la libido. Teoría que queda famosa por decir, por la primera vez, que es las características anatómicas nada tienen a ver con los sentimientos y la atracción emotiva y de deseo entre los seres humanos, especialmente en edad temprana. Así, lo que existe es bisexualidad y una opción a la edad de la pubertad por el mismo sexo o por el sexo opuesto. Nada dice él de su personal atracción por el hermano de su mujer o su amor transformado en odio, para su discípulo Karl Jung. Didier Anzieu, en su libro sobre Freud[50], trata, en base a cartas y diarios de vida, la tendencia bisexual de Freud, su capacidad de masculino-femenino. Como ha dicho en su Diccionario Daniel Lagache[51], Freud distingue las asociaciones biológicas, sociológicas y simbólicas para definir estos conceptos. Lo que hace que, en cuanto a Antropología se refiere, nos quedemos un poco parados por causa de no poder entender la epistemología que orienta el comportamiento social, cultural y, en consecuencia, sexual, atribuidos a las palabras masculino y femenino. Especialmente en la época de la globalización, época en la cual toda actividad parece ser igual a otra, excepto la riqueza. Es difícil entender lo que un hombre hace de diferente de una mujer. Si hasta tener hijos es posible hoy en día, fuera del vientre materno. Y este tipo de comportamiento solo comienza ahora. Si he querido citar los libros religiosos, es porque normalmente hablan de las éticas que las personas tienen y por las cuales se orientan, tal y cual hace la actividad económica para lucrar. Con respeto al lector, citaría apenas tres autores que han entendido la sexualidad: Klein[52], Miller[53] y, con modestia, yo mismo he tratado[54]. El trabajo es arduo y nunca más termina. Como nunca más se puede diferenciar masculino de femenino.
Como es natural, me rodé de autores Antropólogos para buscar el concepto de masculinidad y encontré descripciones culturales. Pensé que nuestro recién desaparecido Pitt-Rivers[55] diría algo más, pero no pasa de una descripción. Distinto es el caso de Miguel Vale de Almeida, cuyo libro Senhores de sí[56], es un análisis cuidado sobre la masculinidad, así como el de Teresa Joaquim[57], que por notables, apenas cito. Fueron hechos bajo mi dirección, pero pasaron a ser un monumento de definición de los conceptos de masculino y femenino.
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[1] Brandes, Stanley, 1980: Metaphors of masculinity, University of Pennsylvania Press.
[2] Brandes, Stanley, obra citada, página 77 de la versión estadounidense.
[3] Stanley, Brandes, obra citada, página referida.
[4] Bourdieu, Pierre, 1998: La domination masculine, Seuil, Paris. Hay versión castellana y portuguesa.
[5] Durkheim, Émile y Mauss, Marcel, 1901-2: “Des quelques formes primitives de classification” in Année Sociologique, PUF, Paris. Hay traducción inglesa de 1963 por Cohen y West Ltd., Londres.
[6] Durkheim y Mauss, evocados por Bourdieu, citados por mí de la edición inglesa de 1963.
[7] Bourdieu, Pierre, 1980, obra citada, Éditions de Minuit, Paris
[8] Páginas 246-247, mi traducción.
[9] Catecismo de la Iglesia Católica, Karol Wojtila o Joannes Paulus Pp II, 1992, BAC, Madrid
[10] Obra citada, artículos 282 a 289, páginas70 a 72.
[11] García Estévez, Emilio, 1992: ¿Es cristiano ser mujer?, Siglo XXI, México y España.
[12] Ockam, William of (1337) 1985: Principios de Teología, Sarpe, Madrid,, páginas 67 y siguientes.
[13] De las Casa, Bartolomé, (1552) 1965: Brevíssima relación de la destrucción de las Indias, FCE, España y México.
[14] De las Casas, Bartolomé, (1484) 1981:Cristóbal Colón. Diario de a bordo. Anaya, Madrid.
[15] Weber, Max, (1922, obra póstuma) 1993: Economía y Sociedad. FCE, España y México.
[16] Weber, Max, obra citada, páginas 43 y siguientes.
[17] Weber, obra citada, páginas 170 a 289.
[18] Weber, Max, obra citada, Parte III, páginas170 a 204.
[19] Weber, Max, obra citada, página 43.
[20] Código Civil Português, artigos 1877 a 1912, Editora Limitada, Lisboa, reforma de 1995. El Código Civil de España debe contener el mismo contenido del articulado, porque fueron hechos en la misma época, para unificar la legislación de los Estados de la Unión Europea creada en Maastricht en 1991.
[21] Artículo 1878, página 534 del Código citado
[22] Articulo 1877 del texto referido.
[23] Artículo 1913 del Código analizado.
[24] Artículo 1904 del Código citado.
[25] Hunter, William, 1909: Introduction to Roman Law, Sweet and Maxwell, Ltd., Londres, páginas 26 y siguientes.. Es posible ver también el Código de Justiniano que gobernó entre 535 e 1453, como fue ya referido.
[26] Goody, Jack, 1987; Production and social reproduction, CUP, Reino Unido, entre otros.
[27] Godelier, Maurice, 1981: La production de Grandes Hommes, Fayard, Paris, e 1996 : L’énigme du don, Fayard, Paris
[28] Bourdieu, Pierre, con Jean-Claude Passeron, 1970: La reproduction, Minuit, Paris
[29] Trato del uso del materialismo histórico de estos autores en mi libro A economia deriva da religião, Afrontamento, 2003; y en mi ensayo “A epistemologia da infância” en nuestra Revista Educação, Sociedade e Culturas, número Junio de 2002, Afrontamento, Porto.
[30] Weber, obra citada, página 43.
[31] Ver la obra citada de Weber, páginas 289 a 311.
[32] Darwin, Charles, (1859) 1958: Origins of species, New American Library, Nueva York.
[33] Morgan Lewis, 1877: Ancient Society, World Publishing, Nueva York.
[34] Marx, Karl, (1859) 1909: The critique of political economy, International Library Publication, Ltd., Chicago.
[35] Iturra, Raúl (19789 1988: Antropologia Económica de la Galicia Rural, Xunta de Galiza, Compostela; e: 19998: Como era quando não era o que sou. O crescimento das crianças, Profedições, Porto.
[36] “…se conozca La reproduction, lo que llevará, como ciertos comentaristas no dudaron en hacerlo, a clasificarme entre los estructuralistas, mientras que se ignoran trabajos muy anteriores…que me valdría sin duda ser percibido como constructivista” frase de Pierre Bourdieu en su conferencia Espacio social y poder simbólico, conferencia en la Universidad de San Diego, USA., Marzo de 1986 y reproducido en Choses dites, Minuit, Paris, 1987.
[37] Bourdieu, conferencia citada en la obra incluida, página 128. Hace referencia, sin citar, a las ideas de Durkheim en L’Année Sociologique de 1898 a 1903, especialmente a los comentarios sobre materialismo histórico de Revue Philosophique, Paris, 1898. Marx habla del tema en su texto ya referido más arriba: Critique of political economy.
[38] Código de Derecho Canónico, promulgado por Karol Wojtila o Pp Joannes Paulus II, en 1983. Código que es la reforma del promulgado en 1911.
[39] Durkheim, Émile, 1912, Les Structures élémentaires de la vie religieuse, Félix Alcan, Paris.
[40] Smith, Adam. (1759) 2000: The theory of moral feelings, Prometheus Books, New York.
[41] Calvin, Jean, (1536) 1960: Institutes of the Christian Religion, Westminster Press, Londres
[42] Calvin, Obra citada, Volumen I, Capítulo XV, páginas 183 y siguientes..
[43] Smith, Adam, 1776-1777: An enquiry into the nature and causes of the wealth of nations, Routledge and Kegan, Londres.
[44] Lutero, Martin, (1520 a 1526) 1986: Escritos politicos, Tecnos, Madrid.
[45] Durkheim, Émile, 1893: De la division du travail sociale, Felix Alcan, Paris
[46] Mohamed -ben -Abdullah, (570) 1985: Alcorão, Europa-América, Lisboa.
[47] Freud, Sigmund, (1905)1977: Three essays on sexuality, Penguin, Great Britain.
[48] Freud, Sigmund, 1919: Totem and taboo. Resemblances between the psychic lives of savages and neurotics. George Routledge and Sons Ltd. Londres.
[49] Freud, Sigmund, libro referido, páginas 141 y siguientes.
[50] Anzieu, Didier, 1959: L’auto-analyse de Freud, PUF, Paris.
[51] Lagache, Daniel, Editor, 1990: Vocabulaire de la psychanalyse, capítulo Masculinité-Féminité páginas230-231, PUF, Paris.
[52] Klein, Melanie, (1921-1945) 1996: Obras Completas de Melanie Klein, 4 Volúmenes, Imago, Brasil.
[53] Miller, Alice, 1983: For your own good. Virago, Gran Bretaña. Hay versión castellana de Tusquets.
[54] Iturra, Raúl, 2000: O saber sexual da infância, Afrontamento, Porto; y O caos da criança, Livros Horizonte, Lisboa, Porto.
[55] Pitt-Rivers, Julian, 1977: The fate of Shechem, or the politics of sex, CUP.
[56] Almeida, Miguel Vale de, 1995: Senhores de si. Uma interpretação antropológica da masculinidade, Fim de Século, Lisboa.
[57] Joaquim, Teresa, 1997: Menina e Moça. A construção social da feminilidade, Fim de Século, Lisboa.
