A Liberdade, a cultura, a democracia e a justiça social são as nossas paixões.

Restauração con Portugal a mediados del siglo XVII, por la misma razón. O de la Guerra de Sucesión española de comienzos del XVIII, al seguir siendo un rincón apartado sin incidencias en la época. ¿Qué me queda? ¿La invasión de las tropas napoleónicas a comienzos del siglo XIX? Bueno, las rutas de correo y aprovisionamiento del ejército francés no quedaban a trasmano… Y la guerrilla de El Empecinado estuvo por toda la cuenca del Duero… Mientras comemos en un restaurante de la carretera, lo discutimos. Desde enfrente de su puerta -al otro lado de la vía-se la ve, altiva; nos acercamos después, con esa fecha en la cabeza: comienzos del siglo XIX…
Es decir, este fuerte de planta cuadrada, con baluarte apuntado en cada esquina -ahora ya bastante deteriorado y esquilmado por los muchos a los que ha servido como cantera para otras construcciones-, no corresponde a necesidades estratégicas ni defensivas, sino al capricho de un “enamorado” de las fortalezas, tal como ocurre con “castillos medievales” recreados por diversos lugares, que han sido levantados “ex novo” por sus propietarios, con ese afán romántico o neorromántico y ensoñador tan propio de los nuevos ricos o de los poderosos prepotentes.