
EL HOMBRE QUE SABÍA DEMASIADO,
de MANUEL VÁSQUEZ MONTALBÁN
para ellos un número era simplemente
una razón.
BIRKKOFF & MC LANE,
«Álgebra Moderna»
Silencioso, alto, estrecho, blanco,
recordad al amigo que tenía
la misteriosa ciencia del bien y del mal
bajo el código marmóreo de las condiciones
objetivas y de la interpretación dialéctica
de las diferencias existentes entre
un tranviario
gallego y la fabulosa Compañía de Tranvías,
declaró su amor
racionalmente, tras aséptico análisis implacable
de objetivas condiciones, a una muchacha
en otro tiempo capaz de vagar hasta el puerto
de noche y contemplar las aguas sin discernir
la cantidad precisa de cloro para desinfectarlas
bajo su mano
la muchacha aprendió a comportarse según
el imperativo constante de la objetividad
y juntos emprendieron el duro camino del amor
como un hecho eliminador de contradicciones
subjetivas
desórdenes misteriosos de una conciencia
enfrentada a la perversión de los estímulos
de la sociedad clasista dominada por financieras
oligarquías
objetivamente condicionadas por
la tendencia a la concentración correspondiente
a la etapa fatalmente agónica del capitalismo
y además
«porque la suma de dos ideales tiene una sencilla
interpretación geométrica» (Álgebra Moderna – Birkkoff
y Mc Lane)
y un mal día
mal interpretadas sus palabras, tuvo que marchar
a tierras lejanas con a la muchacha aleccionada
experta ya en dibujar coordenadas exponentes
de la tristeza de los borrachos melancólicos
porque
la mala alimentación y la falta de yodo suelen
abocar al hombre en la melancolía
y al marcharse
con el triste amor ahogado en la zozobra, volvió
el rostro como la mujer de Lot y
contempló
la tierra que dejaba
y sus problemas eran el fiel reflejo de un país
subdesarrollado que todavía no hizo la revolución
liberal. Y se fue contento porque sabía las razones
de su ida y
objetivamente quedaba demostrado que
las contradicciones se agudizaban
y además
«en los dominios de integridad más familiares,
todos los ideales tienen base finita,
pero existen dominios en los que no es éste el caso»
Álgebra Moderna – Birkkoff & Mc Lane.
O HOMEM QUE SABIA DEMAIS
para eles um número era simplesmente
uma razão.
BIRKKOFF & MC LANE,
«Álgebra Moderna»
Silencioso, alto, estreito, branco,
recordai o amigo que tinha
a misteriosa ciência do bem e do mal
sob o código marmóreo das condições
objectivas e da interpretação dialéctica
das diferenças existentes entre
um ferroviário
galego e a fabulosa Companhia Ferroviária,
declarou o seu amor
racionalmente, depois de asséptica análise implacável
de objectivas condições, a uma rapariga
noutro tempo capaz de vaguear até ao porto
de noite e contemplar as águas sem discernir
a quantidade precisa de cloro para desinfectá-las
sob a sua mão
a rapariga aprendeu a comportar-se segundo
o imperativo constante da objectividade
e juntos empreenderam o duro caminho do amor
como um facto eliminador de contradições
subjectivas
desordens misteriosas de uma consciência
confrontada com a perversão dos estímulos
da sociedade classista dominada por financeiras
oligarquias
objectivamente condicionadas pela
tendência para a concentração correspondente
à etapa fatalmente agónica do capitalismo
e além disso
«porque a soma de dois ideais tem uma simples
interpretação geométrica» (Álgebra Moderna – Birkkoff
e Mc Lane)
e um mau dia
mal interpretadas as suas palavras, teve de partir
para terras distantes com a rapariga amestrada
perita já em desenhar coordenadas expoentes
da tristeza dos bêbedos melancólicos
porque
a má alimentação e a falta de iodo costumam
adentrar o homem na melancolia
e ao partir
com o triste amor afogado no naufrágio, voltou
o rosto como a mulher de Lot e
contemplou
a terra que deixava
e os seus problemas eram o fiel reflexo de um país
subdesenvolvido que ainda não fez a revolução
liberal. E lá se foi contente porque sabia as razões
da sua ida e
objectivamente ficava demonstrado que
as contradições se agudizavam
e além disso
«nos domínios de integridade mais familiares,
todos os ideais têm base finita,
porém existem domínios em que não é este o caso»
Álgebra Moderna – Birkkoff & Mc Lane.

