O Mundo da Infância – guerras e debates – IV parte. Por Raúl Iturra.

(Continuação)

 

Esta última acta se conservaba en el Palacio de La Moneda hasta el golpe de Estado de 1973, durante el cual se habría quemado.

 

La ceremonia solemne de proclamación y jura de la independencia de Chile se había acordado realizarla el primer aniversario de la Batalla de Chacabuco: el 12 de febrero de 1818.

 

El 9 de febrero, Luis de la Cruz publicó por bando el programa de ceremonias y fiesta públicas para aquél día en Santiago. Las actividades comenzaron el 11 de febrero en la tarde, con el lanzamiento de salvas de cañón desde el Cerro Santa Lucía. A las nueve de la mañana del 12 de febrero concurrieron todas las autoridades y el pueblo al Palacio Directorial de Santiago, donde se montó un escenario, frente a la Plaza de Armas.

 

La ceremonia fue iniciada por José Gregorio Argomedo, fiscal de la Cámara de Apelaciones, que pronunció un discurso en representación del gobierno; a continuación, el ministro Miguel Zañartu leyó el Acta de la Independencia. Al término de su lectura, el Director Supremo Delegado, Luis de la Cruz, colocó sus manos sobre una biblia y prestó el siguiente juramento: “Juro a Dios y prometo a la patria bajo la garantía de mi honor, vida y fortuna sostener la presente declaración de independencia absoluta del Estado chileno de Fernando VII, sus sucesores y de cualquier otra nación extraña”.[11]

 

Luego, el mismo Director Supremo Delegado, solicitó el juramento a José Ignacio Cienfuegos, como administrador del Obispado de Santiago, quien a la fórmula anterior añadió “Y así juro porque creo en mi conciencia que ésta es la voluntad del Eterno”; y en seguida, el coronel Cruz recibió el juramento de José de San Martín, como General en Jefe del Ejército de Chile. Hecho esto, el ministro Zañartu tomo juramento simultáneo a las demás autoridades y funcionarios públicos. Finalmente, el Intendente de Santiago Francisco de Borja Fontecilla le tomó juramento al pueblo.[11]

 

El 13 de febrero se cantó un Te Deum en la Catedral de Santiago y, al día siguiente, se celebró una misa de acción de gracias. Al terminar esta última, Tomás Guido ofreció un discurso dirigido a felicitar al pueblo chileno, en nombre del gobierno de Buenos Aires. Las fiestas públicas en Santiago, por la proclamación y jura de la independencia, continuaron hasta el día 16. El acta de la independencia impresa fue distribuida profusamente entre el pueblo; también se repartió, aunque en menor proporción, el ‘”Manifiesto que hace a las naciones el supremo director de Chile de los motivos que justifican la revolución y la declaración de su independencia”, redactado por Bernardo Vera.[11]

 

En la ciudad de Talca, el mismo día 12 de febrero, Bernardo O’Higgins presidió la jura de la independencia del ejército del sur, ceremonia que se celebró con salvas, una misa, Te Deum y festividades públicas. Durante esos mismos días, se proclamó y juró la independencia de Chile en las demás villas y ciudades, con todo el aparato que fue posible disponer en cada una de ellas. En La Serena la independencia fue jurada el 27 de febrero, aunque las fiestas se extendieron hasta el 1 de marzo [12] y en Copiapó la ceremonia se efectuó entre el 27 y 28 de marzo.

 

El 15 de junio de 1820 se efectuó el juramento en Valdivia, luego que Thomas Cochrane realizara la toma de aquella ciudad, que se encontraba en poder de los realistas. Mientras que, el 22 de enero de 1826, se juró solemnemente la independencia en San Carlos de Chiloé, tras el Tratado de Tantauco que permitió la anexión del Archipiélago de Chiloé a Chile[1].

Este é o contexto histórico das guerras Europeias, travadas no Chile.

 

(Continua)


[1] Fonte: Barros Arana, Diego (1890). Historia General de Chile. Santiago de Chile: Imprenta Cervantes. Tomo XII.

Biblioteca del  Congreso Nacional de Chile (2005). «Acta de la Independencia de Chile». Consultado en 2007. O que ardeu era uma das várias cópias, aliás, original, no dia do assassinato do Presidente

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